Cano Balsera, María del Mar
No nació para obedecer, pero lo hizo durante años. No nació para jugar y, sin embargo, aprendió todas las reglas del juego. Esta es la historia de una mujer que vivió muchas vidas en una sola. Hija ejemplar, esposa discreta, empresaria camuflada… hasta que decidió dejar de fingir. No todas las revoluciones llevan pancartas; algunas abren sus puertas a las doce del mediodía y huelen a perfume caro, café y deseo mal disimulado. Ella aprendió a sobrevivir sin perder la elegancia. Supo navegar entre lo que se espera y lo que se desea. Esta mujer levantó, sin grandes discursos, un pequeño imperio, Sauna Lorena, una agencia de chicas de compañía que obraba a plena luz del día y que jamás pidió perdón por existir. Lo que parecía un negocio clandestino era en realidad una lección de inteligencia emocional, gestión humana y dignidad en los márgenes; porque detrás de cada cita, de cada cliente, de cada mujer que tocó a su puerta, había un universo complejo, y ella los miró a todos de frente. En estas páginas no hay melodrama, pero sí verdad. No hay héroes ni villanos, solo personas. Mujeres que ríen, que negocian, que cuidan, que facturan. Hombres que buscan algo más que cuerpos. Y, en el centro de todo, ella: la madame, la jefa, la narradora, que por fin se quita la máscara para contar su historia, sin adornos y sin culpa. «Yo fui madame. Y esta es la vida que viví, sin pedir permiso. Mi voz no suplica nada, solo cuenta».