Guillermo M. Schrem
Lo que comienza como un simple viaje en metro, desemboca en un aparatoso accidente que obliga a los supervivientes a abandonar los vagones buscando la luz al final del túnel, viaje que le lleva a aterrizar dentro de un mundo fantástico, en el que nuestro personaje tiene que lidiar con las situaciones más descabelladas, propias de una pesadilla burlona con algunos toques de locura que le hacen pensar al protagonista que es el actor de una obra absurda, aunque por más que se pellizca no consigue despertar. 10