Ana Gerónimo / Carlos Alberto Montaño Mejía
El título no es azaroso. En la música, el contrapunto es la técnica de combinar voces independientes que, aunque suenen distintas, forman una unidad sonora perfecta. Aquí, la melodía de uno se entrelaza con la armonía del otro bajo la premisa de “te entiendo para que me entiendas”. Es el alma que descubre, en el fondo, de qué estamos hechos.Cada página nos conduce por un mapa emocional dividido en estaciones necesarias:Silencio y ausencia: donde la esperanza no es un recuerdo, sino un presente que se acerca descalzo. Es la poesía de la calma que reconoce que, si hay cuidado para las aves, también lo habrá para el corazón herido.La muerte y la vida: un abrazo firme e inerme. Aquí la muerte no es el fin, sino una forma de vivir intensamente. Los autores nos recuerdan que el ser amado no se va, porque corre por la sangre y habita en el pensamiento que se niega a la despedida.Naturaleza y raíz: hay un reconocimiento de la tierra que reclama su historia. Mientras las tormentas rompen, la llovizna de estos versos cura, devolviéndonos a la “raíz sencilla” que sostiene lo humano. Es el milagro de la semilla que guarda secretos, sin ser de aquí ni de allá.Van regando la semilla, guardando los secretos como un milagro, jugando con la belleza de una naturaleza que se despliega y se abre a la vida infinita y al juego de los tesoros que se encuentran en ella.Entre la pausa, el grito y el silenciomi voz se encuentra en una nueva historia.Patria y sociedad: una mirada crítica a una sociedad que vende “verdades mentirosas”. Los poetas reclaman la libertad y redefinen el concepto de nación: nosotros somos la patria.Erotismo y divinidad: la piel se vuelve lenguaje. Entre caricias agudas y besos graves, surge una “lubricidad esdrújula” que eleva lo sensual al plano de lo sagrado.Elevo mi voz sin palabras,solo respiración.Que mi oración sea acto,que mi acto sea entrega.No hay distancia entre la súplica y la aceptación:ambas son una sola olarompiendo sobre el mismo corazón.Contrapunto no es solo un título, sino una declaración de principios: la unión de dos voces que, al chocar y mezclarse, crean una armonía superior. 10