Lucy Jara Zea
Cartas de amor al cuerpo teje un tapiz de emociones crudas y sinceras. Cada palabra es una caricia o un golpe, dirigidos a mi propio cuerpo, a cada cicatriz y caída, a esos recovecos de inseguridad que tanto odiamos y a esas verdades luminosas que tanto amamos.Aquí, las lágrimas se convierten en ríos de sanación y cada herida, en una lección de vida. 10