Nora Medina
¿Cuándo fue la última vez que alguien te preguntó cómo estabas tú?¿Y cuánto hace que abres un devocional, lees media página bonita y lo cierras igual de cansada que lo abriste?Sostienes una casa. Sostienes a tus hijos, a tus padres, a tu pareja, a tu trabajo. Resuelves lo que nadie más ve. Y cuando por fin te sientas, ya no te quedan fuerzas ni para orar, y encima te sientes culpable por eso.No te pasa por falta de fe. Te pasa porque llevas años dándote la última, y porque casi todos los libros que te ofrecen te piden más: más disciplina, más levantarte antes, más aguantar.365 Devocionales para Mujeres te pide una cosa sola: cinco minutos al día. Son 365 devocionales, uno al día durante todo el año, repartidos en 52 semanas con un tema cada una. Y el séptimo día de cada semana es más largo: dentro va el estudio del pasaje completo.ESTO ES LO QUE HAY DENTRO365 lecturas breves que no son frases sueltas. Cada día trae el versículo, unas líneas cortas y una oración corta para llevarte contigo el resto del día. Una lectura, no un capítulo. Y los siete días de la semana comparten tema: el lunes abre y el domingo cierra.52 estudios de la Biblia, uno por semana. El séptimo día trae el pasaje entero explicado: quién lo escribió, qué estaba pasando cuando lo escribió y qué significaban de verdad esas palabras. Es la parte que hace que la semana se te quede.365 oraciones, una para cada día. Cortas, escritas en primera persona y para leerlas en voz alta. Ninguna te pide que seas otra.No tienes que buscar el versículo en tu Biblia: está impreso entero en la página. Es la Reina-Valera de 1909, la de hace cien años, y está elegida a propósito: sus palabras antiguas -caridad, congojarse, redoma- son las que te hacen levantar la cabeza. Y se explican una por una, ninguna se queda a medias.Cuatro etapas de trece semanas: Sostener, Soltar, Volver y Caminar. El agotamiento, la culpa, el volver a encontrarte y el seguir adelante distinta. Un camino que va a algún sitio.Los 52 temas recorren lo que de verdad te pesa: el cansancio que no se quita durmiendo, la culpa de no llegar a todo, la carga que nunca fue tuya, el perdón que no te piden, perdonarte a ti, decir que no, tu identidad más allá de ser la madre de y la mujer de, la oración cuando todo va mal, y volver a reconocerte.CUATRO MANERAS DE USARLOComo devocional diario, cinco minutos por la mañana o antes de dormir.Como estudio bíblico semanal, con el séptimo día, que se lee en cinco minutos más.Como guía para un grupo pequeño de mujeres: al final del libro hay una guía con el reparto de la hora, las preguntas de cada semana y las de cada etapa.Como regalo para tu madre, para tu abuela, para esa amiga que lleva meses cargando con todo sin decir nada. Texto grande y cómodo, tinta negra sobre página clara: un regalo que sí se lee, en la cocina, en la cama o con la luz de la mesilla. Un libro que le dice, sin tener que explicarlo: te veo, y esto es para ti.Escrito originalmente en español: no es la traducción de un libro americano. Al final del año no habrás leído 365 frases sueltas. Habrás recorrido 52 pasajes de la Biblia de principio a fin, uno por semana, y sabrás de qué hablan.Empieza hoy y date el primer rato que llevas mucho tiempo debiéndote.